10.08.2009

La Cova Fumada: Barceloneta non stop


Quizás porque
no soy de la nobleza
puedo nombrarte mi reina y princesa
y darte coronas de papel de cigarrillo...

Charlie, grande el Charlie. Lo aplico: coronas y estrellas a La cova fumada. Otra vez Barceloneta, península independiente, como pone la leyenda.


El lugar, pequeño, casero, ruidoso, con encanto. Difícil conseguir mesa, hay que ir preparado para hacer fila un rato y claro, para compartir mesa. Es un negocio que ha pertenecido a la misma familia desde su nacimiento hace más de 70 años. Lo dicho, todos los que ahí trabajan son varias generaciones de la misma estirpe, amables, contentos hacen su trabajo con la buena onda con la que uno en su casa le pone un plato de comida a alguien.




Hay que llegar pronto porque como buen comedor para gente que trabaja en cosas que demandan un gran esfuerzo físico a altas horas de la madrugada (pescadores originalmente, ahora no lo sé) abren desde las 9 de la mañana. Cierran cuando el género se acaba y eso sucede sobre las 14:30. Dicen de este lugar que fue donde se inventaron las ya famosas bombas, dificil saberlo, divertido pensarlo, nada relevante a la hora de probar una de estas bolas de patata rellenas de carne y bañadas por salsa ligeramente picante.



Sencilla ensalada de buen tomate, cebolla y olivas negras, pan tostado con tomate y retales de pulpo.


Lo que más me gustó fue este sublime calamar a la plancha con champiñones y perejil.



Seguramente un lugar perfecto para probar la capipota con garbanzos, es un plato dificil ya que es muy gelatinoso por estar hecho con la cabeza (cap) y la pata (pota) de la ternera. Tiene que estar muy bien hecho porque si no se odiará toda la vida. Acá estaba muy bien.



Un lugar definitivamente para visitar, para olvidarse de lo estirado y tirar las servilletas al suelo previamente cubierto de aserrín para evitar los posibles barrizales. Un lugar de los que se llevan siempre presentes y se vuelve con el mismo sentimiento con el que se vuelve a la casa de toda la vida despues de un viaje mochilero de seis meses ¿cuál es la palabra que describe ese sentimiento?

LA COVA FUMADA
tel. 932 214 061
Carrer Baluard 56
10-15€

HORARIO:
De lunes a viernes 9h a 15:30h
Sábados 9h a 13:30h
jueves y viernes 18h a 20:30h

10.01.2009

Estado: Recuit lover



Vamos por una pequeña carretera que comienza a entrar a un pueblo muy pequeño, de repente la calle tuerce y nos encontramos de frente con una iglesia de piedra; monumental a pesar de su tamaño, todas las casas que la rodean son también de piedra. En la calle no hay un alma pero el pueblo de solo unas cuantas edificaciones es impactante. Escondido en la parte de atras de la iglesia hay un pequeño restaurante con una terraza de cuento de hadas protegida por una vegetación selvática.

Después de calmar el hambre con una comida no tan memorable llega la experiencia de mi primera vez. Frente a mi, sencillo, único, un pequeño plato con recuit de Fonteta y miel. La cuchara se sumerge en el dulce y luego ataca al desprotegido queso: en la boca es suave, se deshace ¡increible! mi primer recuit de Fonteta en Fonteta. Al lado el postre de mi intrepido acompañante una mouse de recuit. Yo iba de purista pero realmente este segundo postre estaba casi que para llorar.



El recuit es un tipo de queso fresco (similar al ricotta diría yo) que puede ser elaborado con leche de vaca o de cabra, siendo esta última la más común ya que al ser una leche con menos proporción de caseína cuajable suele producir un queso menos compacto con menos estructura y más suave en comparación del resultante de otras leches. El recuit es un producto fácil de hacer (prometo publicar la receta como lo hicimos en la Hofmann) pero debemos tener en cuenta que la tierra y lo que comen los animales afecta directamente el sabor de la leche y hace que el sabor del recuit de esta zona sea único, es decir es como el terruño para la uva.



La zona "recuitera" catalana es definitivamente para visitar y ¿porque no? para hincharse a recuits. Los famosos: Los de Nuri en Ullastret, los de l’Empordà en Peralada, los de Lluïsa en Mont-ras y los de Casa Martell en fonteta que fue los que nosotros compramos. Los pueblos medievales hermosos y muy bien conservados, imperdible Peratallada.



Y para ilustrar esta historia:


Recuit con mermelada de violetas (para mi es una confitura demasiado perfumada)






Recuit con confitura de trompetas de la muerte (setas), postre del restaurante Senyor Parellada de Barcelona.



Finalmente, recuit de Fonteta con las mermeladas y confituras que hicimos en la Hofmann: mermelada de mango y maracuyá, confitura de albaricoque con vainilla y confitura de fresa con albahaca.



Es increible lo que la mente recuerda solo un par de dias después, más que el lugar se me quedó grabada la luz, la compañia, la sensación de bienestar profundo, más que el recuit, la alegria de esta mezcla mágica de queso con dulce. Los sentidos me transportan a casa, cierro los ojos y pruebo un trozo de queso campesino y arequipe o mejor, mas sublime, la cuajada con melao de mi tia, caliente de estar sumergida en ese dulce oscuro en el que se convierte la panela con el fuego.


Fin de semana mágico y en cada parada siempre un recuit aunque ya no pudiera más. A solo unos kilómetros de estas montañas estaba el mediterraneo, la costa brava, el azul del mar y los pueblitos de pescadores donde hemos enterrado el domingo que pasó.

9.14.2009

BAR MUT


Hace unos muchos meses me invitaron una noche a cenar por vez primera al Bar Mut. Solo de escuchar este nombre tan sonoro, tan redondo, tan rústico, tan bonito para mis oidos quedé facinada. Su cercania sonora a Mamut, a Vermut o ya a Mut la diosa egipcia madre de todo, me atraia como "abeja al panal" citando al poeta popular del merengue. Pero bueno, mis asociaciones son libres y gratuitas (como lo deberián ser muchas cosas).



Parece que este lugar fue abierto en 1929 pero se le hizo una cirugia reconstructiva (esta sí con final feliz) hace unos cuantos años. Ahora el lugar parece un local parisino, es muy acogedor aunque un poco incomodo como para quedarse ahi durante mucho rato dandose un festival, pero por otro lado es un bar de tapas y aunque estas sean muy elaboradas y se conviertan ya (por precio y potencia) en segundos poderosos el concepto sigue siendo el del tapeo.La carta de vinos es enorme corre el rumor que tiene 200 referencias. Los camareros son todos muy amables y están super dispuestos a explicarte los platos a pesar de que el lugar vive a reventar.


Todo a mi parecer es estupendo porque como en la Taverna del clinic el género que utilizan es de muy buena calidad, eso si, lo pagas. Como Bar que es, está abierto todos los dias todo el dia pero para ir a comer o a cenar es indispensable reservar. Otra recomendación como siempre en estos lugares preguntar el precio de los platos cantados porque puede caerles mal lo que acaban de comer cuando llegue la hora de pagar.

La última vez que fuimos comimos un tartar de ventresca de atún sobre una cama de guacamole con yucas crujientes


También el arroz tipo rissotto con setas y algo de morcilla



Seguimos con el huevo poché, foie y rossignols (setas)



De postre probamos la torrija que estaba buenísima con helado de leche de cabra.



Definitivamente un lugar para no perderse, yo volveré cada que pueda (es decir que el bolsillo lo permita). Gracias mi Doc por descubrirme este lugar.




BAR MUT
Pau Claris 192
tel. 932174338
25€-40€ por per

Horario:
Lu-Vi 9:15-24h
Sa, Dom, Fes 11-24h



8.31.2009

Manairó: ¿qué haremos?¿qué diremos?

Mi hermoso padre me hizo una visita relámpago hace unas cuantas semanas, 48 horas de familia que me vinieron como caidas del cielo. Un buen amigo me recomendó un par de restaurantes de estos chulos y con estrella ya que la ocasión lo ameritaba. Me decidí por Manairó de Jordi Herrera.

El nombre me generó mucha intriga e investigando un poco por internet descubrí que los manairons o minairons son seres fantasticos de la cultura popular de los pueblos del pirineo catalán. En el pasado remoto de las familias que se habían enriquecido se decía que tenían un cañutillo con minairones, ya que se creía que en uno de estos canutos podía haber centenares de estos seres. Al abrirse el canuto, los minairones salían y decían : què farem, què direm?(¿qué haremos, qué diremos?) y si la persona que lo había abierto no les ordenaba hacer algún trabajo inmediatamente, lo mataban; pero si les mandaba hacer algo (fuera lo que fuese) lo hacían rápidamente. Ante este panorama solo podia esperar dos cosas de la comida o que fuera un placer absoluto (era mi deseo) o que me costara la vida... (algo de melodrama al final soy latinoamericana).

Nos decidimos por el menú Manairó (55 €).

Los panes hechos allí: Jamón y semillas estaban estupendos. Había un tercero no factura de la casa que era un pan blanco hecho en horno de leña.



El aperitivo fue una cápsula (creo que el un vocabulario más técnico esto se dice "esferificación", pero no estoy segura) de pan con tomate y también un bocado de paté de sardina a la brasa. Los dos presentados en un "plato" muy original que era una especie de rama que sostenia dos cucharas (algunos pensaran que es parafernalia, yo creo que es intelecto, independientemente de si me gusta o no, creo que es un esfuerzo por hacer la experiencia de esta comida algo diferente).


Luego vino una
croqueta de pollo rustido con aceite de picada, la picada es una pasta hecha tradicionalmente en mortero a base de perejil, frutos secos, ajo y pan. Se utiliza en la cocina catalana para espesar, ligar y potenciar el sabor de las salsas de los guisos.


Luego una reinterpretación: la pizza de gorgonzola con queso manchego. Este es uno de esos platos que me gusta probar cuando voy a restaurantes de cocina de autor porque es el resultado de algo a lo que se le ha invertido tiempo pensando. Otra vez, creo que independientemente de si el resultado nos gusta o no, cuando probamos esto probamos el seso del cocinero y el esfuerzo del equipo de cocina.


A continuación la ensalada de bonito con perlas de Yzaguirre y aceite de albahaca. El Yzaguirrees un vermouth catalán que es el compañero perfecto de un aperitivo. A mi que me encantan las ensaladas me pareció que este plato estaba realmente bueno y mi padre que no come nada proveniente del mundo vegetal no dejo ni rastros del contenido del plato.






Y llegó el Manairó de cordero con aceite de tomillo y jugo del rustido.


Luego vino el rape salvaje con estofado de sepia.


A continuación el filete de buey al clavo ardiente.


Y al final los postres: La caipiriña, perfecta para limpiar el paladar, granizado de cachaça, sorbete de lima y azucar moscovado.


La torrija con pasas helado de crema de limón y pistacho. Estaba buena y es uno de esos platos que es super típico que me gusta probar siempre porque en cada lugar hay una versión diferente y personal. Para terminar y para explotar los petis fours.



Debo decir que la atención de la sala a cargo de Oriol es estupenda. Me gustó encontrar en todos los platos que comí un punto común, todos tienen una marca muy particular que hacen que el menu completo tenga una misma estructura, es decir hace parte de un mismo discurso y esto lo hace coherente. En otras palabras, es una comida de sabores fuertes con un fondo muy poderoso y sabores como a madera ¿me hago entender?. Pues los animo a probar porque realmente creo que es muy interesante.

Al final de todo, como siempre demasiada comida y demasiado vino salimos entonces valientes hacia la casa Batlló esperando que la euforia del alcohol se fuera perdiendo entre los turistas. Otro buen día para recordar.



Restaurante Manairó
Diputació, 424
08035 Barcelona
Tel 93 231 00 57


Horario: De Lunes a Sabado
de 13:30 a 15:30
de 20:30 a 23:00

8.08.2009

Restaurant Lluerna

Es verdad, a veces uno va con ánimo de conquistador y termina conquistado, evangelizado, convertido, enamorado, voluntariamente atrapado. Esto fue lo que me pasó a mí con Lluerna un pequeño restaurante situado en Santa Coloma de Gramenet. El local es impecable su estética es limpia, luminosa y contundente Víctor Quintillà (chef) y su esposa Mar Gomez (somelier) llevan ocho años construyendo y cuidando este sueño.

La carta cambia cada estación, siempre ofreciendo productos de altísima calidad a los que la sabiduría de Víctor convierte en verdaderos manjares. La carta de vinos es impresionante (150 referencias) y ha recibido el reconocimiento de CARTAVI. Mar y Judith que se encargan de la sala son unas anfitrionas maravillosas y sin igual.



Hay dos menus: el degustación que consta de 6 platos (29,50€) y el presentación que son siete platos que el chef elabora según los productos frescos del día (45,30€). Yo he tenido la oportinidad de probar el menú presentación de primavera y el de verano y de compartir esta mesa con mis más queridos compañeros caza placeres gastronómicos ¿qué más puedo pedir? 

Este es ese tipo de lugares en los que yo encuentro la felicidad completa, todo es perfecto desde la comida, la atención, el lugar, todo. Me encanta ver como Victor, Mar y Judith están involucrados en esto, creyendo cada minuto en lo que hacen, ojalá en todos los restaurantes se encontrara esta pasión por el oficio, ojalá que esto en el Lluerna nunca cambie, ojalá que les vaya bien, muy bien porque se lo merecen. Sin dudarlo uno de los recomendados más recomendados al ladito de Barcelona, vale la pena hacer el viaje es una experiencia increíble.



El menu de primavera fue:


Huevo de corral cocido a baja temperatura con papada, foie y caldo de gallina, impresionante, creo que ha sido uno de los platos que más me ha gustado en mi vida (y no exagero).



A continuación vinieron las Mollejas crujientes con sepietas, estaba estupendo y este es uno de esos platos difíciles, que si están mal preparados pueden condenarlo a uno a odiar para siempre todo lo que suene similar pero si esta bien hecho puede ser la gloria y este lo fue.



Luego vino el Arroz con gambas



Seguimos con la Lluerna con alcahofas y mejillones del delta, las alcachofas eran crujientes y todo estaba acompañado por una salsa blanca medio transparente elaborada con fondo de pescado y ligada con Xantana uno de los famosos espesantes de los hermanos Adriá.



Y antes de los postres el suave y meloso Cochinillo asado crujiente, con una cebolla dulce y un puré de patatas cremoso.


Y lo que bebimos fue un Ribas del Cúa, bierzo 2003. Los postres los mencionaré después porque fueron los mismos que acompañaron el menú de verano.
 


Ahora si el menú de verano:

Comenzamos con un fresco Gazpacho de cerezas con gambas, realmente exquisito. Les dejo un link a una receta de mi querida amiga Sol que después de probar esta maravilla se puso en la tarea de preparar uno.



Seguimos con otro de mis favoritos un Tataki de bonito con sésamo y flor de ajo en sopa de erizos, creo que para este tampoco hay adjetivos que valgan ¡impresionante!



Entonces llegó a la mesa un Paté de campagne con ceps y virutas de foie, asi como las mollejas crujientes fue una verdadera sorpresa para mi porque estaba realmente bueno con un sabor suave y delicado.



Luego el Arroz con cigalas y aceite de perejil



A continuación un Rodaballo meloso con alcachofas y mejillones



Y para terminar un Lomo alto de vaca cosa que me pareció muy extraña ya que en España lo más común es el consumo de la carne de ternera que es un poco más suave pero también mas sosa.


Y entonces llega el momento de los postres, aparece el Júlia un postre creado por Víctor para su primera hija, es un plato maravilloso compuesto por sabores suaves y delicados: lyches, agua de rosas, helado de chocolate blanco y una salsa de pistachos con la que se pinta (literalmente) el plato. Al parecer Júlia era una niña muy calmada y tranquila al nacer pero en la medida en que fue creciendo se convirtió en un terremoto por lo que la a versión actual de este postre se le han añadido peta zetas así que pueden imaginarse como este plato llega a la mesa haciendo ruido y luego entre estos bocados tan delicados de repente hay algo que te explota en la boca. Es creo uno de los platos más alucinantes que me he comido en la vida, no solo por su sabor sino por la idea que llevo a crearlo y a cambiarlo, como la niña es un plato en crecimiento.



El segundo postre fue una especie de cilindro de cereales relleno de Avellana con espuma de leche y helado de chocolate.



Y siempre al fina cuando piensas que nada más entra en tu apretujado estómago llegan los petit four. 


El vino que nos acompañó esta noche de celebraciones fue un Losada, bierzo 2004. Un vino de esos poderosos y profundos como los que nos gustan a las chicas de esta pandilla.



No me queda sino felicitar al Chef que logra hacer todos estos manjares casi que sin ayuda en la cocina, realmente alucinante. Yo sin duda volveré, me han conquistado.



Página web del restaurante http://www.lluernarestaurant.com
El comentario de Sol sobre este lugar http://cocinademercado.blogspot.com/

Lluerna restaurant
Rafael Casanova 31 
Santa coloma de Gramenet 
Barcelona

Horario
Lunes a Sábado 
de 13h a 16h y de 21h a 23h


7.29.2009

1+1= Dos Palillos

Verano en Barcelona. Agobiada por el calor, camino hacia la Boqueria donde he quedado para comer y hacer la compra, todo el tiempo voy pensando en Oliveira cuando martillando clavos en pleno verano rio platese no paraba de quejarse de tanto frío que hacia. Asi voy yo, usando la psicología inversa mientras las gotitas de sudor escurren por mi espalda: El viento (helado) no refresca.


Por problemas de última hora no podemos comer donde habíamos pensado así que alejandonos un poco del mercado nos dirigimos hacia la calle Elisabets justo a los bajos del Hotel Casa Camper donde se encuentra Dos Palillos, el restaurante de Albert Raurich ex jefe de cocina de el Bulli por muchos años.



El local es extraño porque en la parte más exterior parece un típico bar con una barra alta y larga y en la parte de adentro se dispone alrrededor de la cocina una barra baja y cómoda con un ambiente oriental en la que siempre se puede mirar el qué hacer de los cocineros, que a mi me parece estupendo. La arquitectura del local es "bizarre" en el sentido francés de la palabra aunque también lo es en el sentido castellano, como lo es el concepto de Dos Palillos: Tapeo asiatico.





Cuando nos sentamos en la barra me sorprende la cantidad de personal que vemos desfilar ante nosotros pero también me sorprende como las chicas que nos atienden no tienen ni idea cuando les preguntamos qué son los platos. A partir de ese momento muy amablemente el responsable de cocina Takeshi Somekawa se encarga de nosotros y de explicarnos las extrañezas que encontramos en cada uno de los platos que van llegando.

Comenzamos con un Sunomono de algas frescas y moluscos que es una ensalada fresca de algas con cañaillas y berberechos. Las algas están muy buenas y son tan distintas entre si que le dan un toque al plato muy especial ¿recordar los nombres de las algas? no, ni cerca. Takeshi nos explica que sunomono significa "cosas en vinagre", así que sunomono puede ser cualquier cosa que se encuentre en este medio ácido.

Lo siguiente son una Navajas con yuzu y sake, el yuzu es un cítrico japonés que tiene un sabor como entre la toronja y la mandarina, es muy utilizado para hacer infusiones y por su acidez no es muy común comerlo como fruta. Las navajas están en su punto.



Ante nosotros ahora se encuentra el Hígado de rape estilo japonés viene macerado en sake, cocido al vapor y acompañado con salsa ponzu (mirin, vinagre de arroz, bonito, alga konbu y yuzu), es un plato extraño y creo que vale la pena probarlo. Yo repetiría.


Entonces comienzan a llegar los platos poderosos: Temaki de ventresca de atún, viene todo separado para que cada quien se arme su conito ¡Buenisimo! La ventresca está maravillosa.



Luego el Temaki de anguila braseada, pero en vez de venir acompañado de algas nori viene acompañado de estas hojas que no logro recordar como se llaman.




Luego pedimos unas maravillosisisimas empanadillas chinas Dumpling de langostinos al vapor, justo en este momento la charla estaba tan agradable que olvidé hacer la foto pero es sin lugar a dudas uno de los que más me gustó.

Terminamos con una Ostra hecha al carbón con sake, no me encanta particularmente aunque parece que las del Shunka son muy buenas.



La comida ha estado muy bien y combinado con el maravilloso personaje con el que comparto la mesa, no puedo sino sentirme pletórica, la penumbra del local nos ha hecho olvidar el inclemente clima (frío) que nos derrite en la calle, pero partimos felices a disfrutar por el centro de Barcelona una tarde de viernes inolvidable.

La página web esta muy, pero muy bien, el diseño es impecable y creo que logra reflejar el concepto del lugar: http://www.dospalillos.com/.
DOS PALILLOS
C/Elisabets #9
tel. 993 304 05
Horario:
Cerrado domingo y lunes , martes y miércoles mediodía

7.24.2009

Excusas nada más


He perdido el interés y llevo un tiempo pensando si realmente esto vale de algo. Han sido unos dias difíciles de abandonos, soledades, lejanias y malas noticias. He perdido el apetito pero me he reconciliado con Baco invocando su poder anestésico y sanador. Por el camino me descubrieron dos paraisos alcoholicos, bastiones seguros a los que regrasaré cada que toque: El Dry Martini (www.drymartinibcn.com) y el Boadas de la calle Tallers. No quiero extenderme, ya he dicho antes que he perdido el interés, pero recomiendo esta experiencia, porque son lugares únicos en Barcelona. Los barman son magnificos y extrañamente amables como de otra época. Y lo que se vé y se vive en un lugar asi es estupendo, sórdido como le gusta a uno de mis buenos amigos (JA por poner un nombre), calmadamente sórdido diria yo. No quiero decir más pero les dejo un poema increible al respecto de un grande, grandísimo: León de Greiff

BALADA DEL DISPARATORIO BÁQUICO, IMPREGNADA DE MÚLTIPLES ROMANTICISMOS

Dícela "El Ebrio"

Aquesto dixo “El Ebrio”, una vegada.
Aquesto dixo con su voz cansada.
Aquesto dixo por la madrugada.

Yo dello non sé nada.

Bebamos en las cráteras de oro 
que laboró el cincel benvenutino,
champagne, bulbente y bullicioso vino .

Bebamos en las ánforas de barro 
doria hidromiel; en el panzudo jarro 
blonda cerveza, y en las cristalinas 
frágiles copas el anís sonoro 
así como las finas
mixturas sibilinas.

"Porque es dulce olvidar".

Bebamos en las cráteras de oro 
el líquido tesoro
que enloquece las mentes 
y elide los deseos, 
y que sume los sueños impotentes 
en helados Leteos!.

Porque es dulce olvidar. ¿Algo esculpido 
quedar merece en el cerebro? Nada! 
Porque es dulce olvidar...

El viento azota 
la cima de los árboles, tedioso; 
vacila el corazón ante la rota! 
El espíritu vago!
¡La voluntad errátil 
es un tortuoso Yago! 
y el soñar aterido...:
¡el soñar aterido y no vibrátil 
ni altanero!... y nostálgico, anheloso 
de una distinta vida...

Los jardines románticos 
horros están de idilios. 
Y son hueros los cánticos 
jocundos de Himeneo!

Dormita ya el Deseo! 
Ya dormita el Amor!
Y yerra -enloquecida-
por sus ludies exilios 
de Dolor, 
l’alma pura de Ofelia, 
mientras Hamlet, moroso y taciturno 
sepultóse en sí mismo!”

Ya no existe
la verdad, si ha existido... Ya no es nada 
la belleza, y lo es todo! y la tristeza 
¡cómo es asaz vulgar y adocenada!

Yo buceo un abismo 
y el tal abismo es hueco!
Todo es superficial, mentido y triste.
Todo: el Amor y la Naturaleza, 
el Mar, las Nubes, la ideal Belleza:
sólo restan cinismo, 
rutina, y el enteco 
sentido de lo práctico y la cómica 
metafísica vómica!

Es preciso beber la sangre cálida 
de los magos elixires! 
Complicados brebajes, quinta-esencia, 
sudor de las retortas y alambiques; 
todos los filtros químicos y alquímicos 
el díctamo, el nepentes, 
súmanme en la demencia!

En el absintio quiero que se esconda
-tras de sus de sirena glaucos ojos-
mi espíritu arbitrario, 
mi corazón, y toda la amargura 
de abolidos despojos! 

Es preciso beber la sangre cálida, 
sangre morena
o sangre blonda!
En el absintio quiero que se esconda
-tras de sus glaucos ojos de sirena–
mi corazón, y toda la amargura!

"La azul locura pálida, 
soberana locura, 
se asile en mi cerebro solitario!" 

Bebamos en las cráteras de oro 
todo el licor que corre por la vena 
de la pródiga uva;
y hagamos la serena
-la serena o la loca-
vida del que en sí propio no se toca 
y que en nada se halla...

-Búdico sér en éxtasis, 
Jaiyám bajo los astros, 
Edgar en la taberna, 
Diógenes en su cuba... 
Desdeñosos e impávidos,
sonrientes, 
mirando la batalla 
sempiterna, mirando la batalla
de apetitos, la gresca y el estridir de dientes 
y el vulgar forcejeo
para ascender, para medrar, para vivir...

"Nosotros -sí, nosotros-
olímpicos yazgamos sobre el trípode sacro:
claudicantes e irónicos, 
sonrientes espectadores del simulacro, 
sin recordar, sin añorar,
sin anhelar,
¡sin un solo deseo!"

Brúña el trágico véspero
con sus hórridas lumbres
incendiarias;
dóre el amanecer con vagas lumbres
y medias-tintas de atediada suavidad;
o aljofáre la luna
del bebedor la cabellera bruna
o la blonda o endrina cabellera
nimbada de doliente claridad,
y bebamos el vino,
y bebamos el vino,
y bebamos el vino!

Aquesto dixo el Ebrio una vegada.
Aquesto dixo con su voz cansada.
Aquesto dixo por la madrugada. 

Yo dello non me curo. Yo dello non sé nada


video